Primer contacto con el nuevo Mazda CX-30

El pasado martes asistimos a  la presentación del nuevo Crossover de Mazda, el CX-30. Un nuevo SUV que se encuentra entre el CX-3 y el CX-5. Con 4.395 mm de largo, 1.795 mm de ancho, 1.540 mm de alto y una distancia entre ejes de 2.655 mm.

¿Por qué no se llama CX-4 si existe un CX-3 y un CX-5? El presidente y CEO de Mazada, José María Terol esperaba la pregunta desde que se inicio la rueda de prensa. “El nombre de CX-30 es debido en el mercado chino, Mazda ya comercializa un modelo con la nomenclatura CX-4. Y dos vehículos diferentes con el mismo nombre no algo que tenga mucho sentido ”. 

 

 

 

 

El CX-30 es elegante y deportivo. Para crearlo se inspiraron en varios conceptos. Diseño, seguridad, espacio para la familia, tecnología y placer en la conducción.

 

Partiendo de la base de la inspiración de la gama Mazda, el diseño con aire deportivo (diseño Kodo “Alma del movimiento”) es para nuestro parecer, el vehículo más bonito de la familia actual del fabricante nipón. 

 

A pesar de ser un compacto, el espacio es amplio. En la parte delantera muy holgada, y en la trasera como referencia, lo es tanto como un CX-5.

 


 

 

 

 


El maletero es más que correcto; además se maximiza el espacio para la carga utilizando asientos traseros deslizantes, compartimentos de almacenamiento ocultos o modular.

El CX-30, arranca con las motorizaciones ya conocidas de gasolina dos litros y 122 CV y los nuevos 180 CV. 

Los precios parten de los 27.200 € del 2.0 Skyactiv-g Origin 2wd de 122 CV, hasta los 38.000 del CX-30 1.8 D 116 CV Zenith Black Safety 2WD Auto.

Mazda denomina a sus motores diesel, Skyactiv-D, el motor de gasolina Skyactiv-G y la Mezcla de los dos, el nuevo y revolucionario motor, Skyactiv-X, que portará en el parabrisas de la unidad que lo monte, la preciada etiqueta ECO con solo 96 g/km de CO2. Un motor de gasolina con el consumo de combustible de un diésel. 

 

 

 

 


El Skyactiv-X funciona con una mezcla muy pobre de aire y combustible con una combustión eficiente en términos de consumo y emisiones. La mezcla utilizada es hasta 3 veces más pobre que en un motor convencional. Para hacernos una idea, es tan pobre la combustión que no es posible ignición con un motor convencional de bujías. 

En poco tiempo iremos viendo la incorporación de este revolucionario y sobre todo eficiente motor, al resto de la gama Mazda.

El Skyactiv-X cuenta con 180 CV del y dos litros de cubicaje, por los 122 CV del Skyactiv-G. En el CX-30 se comporta con una entrega de potencia en muy lineal (un turbocompresor es algo que echamos en falta). Decir en su favor que tampoco estamos ante un deportivo y a la hora de realizar adelantamientos o salir con alegría en un un cruce, cumple con total garantía y el turbo ademas de brío le penalizaría en consumo.

 

 

 

 

Mazda le tiene puesta mucha fe al CX-30, y se notó por el despliegue que realizo la marca en su presentación, ya que pare responder a todas las preguntas acudieron los máximos responsables de cada área, implicada en el desarrollo del vehículo. Prevén que esté sea su modelo de referencia durante los próximos años; después de tener esta primera toma de contacto, a buen seguro que muy mal se le tienen que dar las cosas para que no sea así.
A nosotros nos ha encantado. Por la continuidad en el atractivo diseño propuesto en toda la gama, por los elementos que ya funcionaban de manera fiable, y por los nuevos incorporados en materia de seguridad; por su más que correcta habitabilidad y por la variedad e innovación en sus motores; y como no, por la calidades de los acabados con las que cuenta, que pueden ser las mismas que puedes encontrar en un vehículo con la denominación premium.

 

 

 

 

Dicho esto y habiendo bendecimos desde CadenaMotor al nuevo CX-30, que a buen seguro será un referente entre los SUV compactos. 

A falta de realizar las pruebas habituales, os dejamos los datos oficiales y especificaciones que refleja Mazda.

 

 

 

 

 

 

Diseño de la sección delantera. La parte frontal revela una personalidad tan refinada como atrevida. La parrilla en forma de ala característica de Mazda se afila y profundiza y, junto con los contornos sólidos y tridimensionales del parachoques delantero, produce una composición que sugiere movimiento hacia adelante. El tamaño y la forma de la trama triangular de la parrilla delantera han sido diseñados para ofrecer numerosas variaciones según el ángulo de visión y los cambios de luz.

Diseño de la sección trasera. Los pasos de rueda traseros sobresalen notablemente de la parte trasera del habitáculo, que se va estrechando a medida que se acerca al techo. El portón trasero sigue la misma lógica, con una forma de arco que se estrecha gradualmente. La combinación de estos elementos otorga a la zaga una forma poderosa y sensual, con la planta ancha y dinámica de un deportivo.

Diseño de los faros. Los faros y los grupos traseros son elegantes y funcionales, con una matriz de ledes que pone de relieve la forma cilíndrica y elaborada de las ópticas. Los intermitentes led ofrecen un patrón de luz inconfundible que comienza con gran intensidad y va atenuándose gradualmente en una secuencia de parpadeos. 

Diseño de las ruedas. El Mazda CX-30 se presenta con llantas de aleación de 18 y 16 pulgadas. Las de 18 pulgadas, con acabado Silver Metallic, combinan unos radios de corte tridimensional con un mecanizado cilíndrico en el contorno de las tuercas. En el caso de las llantas de 16 pulgadas, el diseño de los radios hace que parezcan de mayor diámetro. Además, están acabadas en un tono oscuro que produce una mayor sensación de integración con los neumáticos. 

Colores de carrocería Se encuentran disponibles nueve colores de carrocería: Soul Red Crystal, Machine Grey y Polymetal Grey —este último de nuevo desarrollo—, junto con Snowflake White Pearl Mica, Titanium Flash Mica, Jet Black Mica, Deep Crystal Blue Mica, Arctic White y Sonic Silver Metallic. 

Diseño interior. El diseño del habitáculo del Mazda CX-30 se basa en la filosofía de diseño de Mazda centrada en el ser humano y en el uso del Ma, o espacio vacío, un clásico de la arquitectura tradicional japonesa. El concepto esencial consiste en combinar un puesto de conducción acogedor y recogido con un espacio limpio y despejado alrededor del asiento del acompañante. El puesto de conducción es simétrico y se ha diseñado pensando en todo momento en el conductor. Los tres relojes del cuadro de instrumentos y la pantalla central están orientados hacia su posición, formando un ángulo ideal para que la visibilidad y la facilidad de uso sean óptimas, minimizando las distracciones. La parte superior del salpicadero presenta un voladizo adicional en forma de ala, acabada con costuras de alta calidad y detalles metálicos. Este elemento recorre horizontalmente la parte superior del cuadro y llega hasta la moldura de la puerta del acompañante, creando una sensación de mayor amplitud en la zona de conducción. La palanca de cambios, los posavasos y el mando HMI se sitúan en la amplia consola de suelo, en un “área de control” que se encuentra en una posición más avanzada y cercana al conductor para que pueda hacer uso de ellas sin esfuerzo y beneficiarse de su excelente ergonomía y funcionalidad. La consola ofrece, además, un apoyo para la rodilla suavemente curvado y un reposabrazos que contribuyen a crear un ambiente cálido y confortable.

 

 

 

 

La base de la palanca de cambios ofrece una versión evolucionada de la tecnología de “moldeo en dos capas” de Mazda. Cuando la luz incide sobre el panel superior, de color gris oscuro, deja entrever un motivo metálico grabado en la capa inferior. El aspecto del panel cambia en función de la luz y acentúa la riqueza de detalles y el carácter vanguardista del interior del Mazda CX-30. 

Combinaciones de color interiores Se presentan dos tapicerías interiores llenas de carácter, inspiradas en distintos estilos de vida y preferencias. Incorporan detalles en color marrón para los gustos más chic y clásicos, o en azul marino pensando en las sensibilidades más modernas y vanguardistas. El esquema de colores Rich Brown se encuentra disponible en piel genuina blanca1 o negra. Las perforaciones en la tapicería de piel negra dejan ver un elegante forro interior marrón que incrementa la percepción de calidad y el refinamiento del diseño interior. La opción en azul oscuro está disponible con tapicería de tela negra. 

 

EXTERIOR COMPACTO, INTERIOR VERSÁTIL Y ESPACIOSO 

El planteamiento centrado en el ser humano adoptado por Mazda se plasma en un interior versátil y con un excelente equipamiento. A pesar de sus dimensiones exteriores compactas, el nuevo Mazda CX-30 ofrece a todos sus ocupantes un habitáculo en el que pueden viajar relajadamente, rodeados de confort, incluso durante trayectos largos. El maletero ofrece una gran capacidad de carga y, por su comodidad y funcionalidad, se adapta a las necesidades de cualquier estilo de vida. Para desarrollar la posición de conducción y la interfaz hombre-máquina (HMI) del entorno del conductor se han aplicado las tecnologías y los conocimientos más avanzados. 

 

DIMENSIONES EXTERIORES E INTERIORES Este SUV supone para Mazda una incursión en un nuevo segmento del mercado. El objetivo de diseño fijaba la longitud total en 4.400 mm o menos, lo cual posiciona el tamaño del nuevo Mazda CX-30 entre el Mazda CX-3 y el Mazda CX-5. El Mazda CX-30 está dirigido a conductores que buscan las dimensiones compactas y el carácter urbano del CX-3 pero con el espacio y la funcionalidad del CX-5. 

 

MAZDA CX-30 Longitud total 4.395 mm Anchura total 1.795 mm Altura total hasta el panel del techo 1.540 mm Distancia entre ejes 2.655 mm Voladizo delantero 915 mm Voladizo trasero 825 mm 

 

 

 

Aunque es lo bastante compacto como para presumir de una maniobrabilidad excelente en ciudad, el Mazda CX-30 ofrece también un fácil acceso, un habitáculo espacioso y versátil y un maletero de grandes dimensiones. La separación entre los asientos delanteros, de 740 mm, es 50 mm mayor que en el Mazda CX-3 y está a la par con el Mazda CX-5. Esta amplitud ha permitido instalar una amplia consola de suelo de refinado diseño y un reposabrazos central de buenas dimensiones. 

 

La separación entre los asientos traseros ha permitido incorporar reposabrazos de gran anchura tanto en el centro como en las puertas, de forma que los ocupantes puedan viajar más cómodos y relajarse. La considerable distancia entre el punto H de los asientos delanteros y traseros y el hecho de que dicho punto sea bajo en las plazas traseras proporcionan un amplio espacio para las rodillas y la cabeza, de forma que los pasajeros más altos puedan viajar cómodamente en las plazas traseras. 

 

Gracias a la amplia separación entre los asientos, tanto longitudinal como lateral, los ocupantes de los asientos delanteros pueden girarse cómodamente para mirar de frente a las personas que viajan en las plazas traseras. A su vez, desde los asientos traseros se pueden ver sin esfuerzo los rostros de perfil de los ocupantes de los asientos delanteros, lo que facilita la comunicación entre todas las personas dentro del habitáculo.  

 

Facilidad de acceso A pesar de que la distancia al suelo del Mazda CX-30 es la propia de un SUV, el punto H de los asientos es bajo para facilitar tanto el acceso como la salida del coche; en concreto, 601 mm en los asientos delanteros y 619 en los traseros. Además de la considerable distancia entre los asientos delanteros y traseros y del perfil bajo del suelo en la parte de atrás, las formas de las banquetas de los asientos y los pilares B se han diseñado para facilitar la movilidad de los ocupantes cuando entran o salen del vehículo. Gracias a estas medidas, cualquier pasajero puede entrar o salir fácilmente. Adicionalmente, se han añadido unas juntas laterales en la parte inferior de las puertas traseras, que evitan que los ocupantes se manchen la ropa cuando salen del vehículo, si este está sucio. 

 

Zona de carga. El maletero, de 430 litros (VDA), es muy espacioso, lo bastante como para acomodar al mismo tiempo un carro de bebé estándar y una maleta de mano. El vano del portón tiene 1.030 mm de ancho y la altura del suelo de carga es de tan solo 731 mm; ideal para meter o sacar con facilidad bultos pesados o voluminosos. El material textil empleado para revestir el guarnecido lateral y la estructura más sencilla de las paredes confieren al maletero un aspecto limpio y refinado. El control de apertura del portón se encuentra en una posición central, para que su manejo resulte más sencillo e intuitivo. El portón trasero eléctrico opcional cuenta con tecnología one touch de apertura y cierre. El mecanismo y el alojamiento del amortiguador son de resina, para un accionamiento más silencioso. 

 

 

 

Posición del conductor. El diseño del puesto del conducción combina una ergonomía superior con conceptos de Ingeniería Kansei (que está basada en los sentimientos humanos) y ofrece una posición ideal para conductores de cualquier estatura y complexión. Las regulaciones en altura y longitudinal del volante, de 45 y 70 mm respectivamente, permiten ajustar con precisión la posición de conducción. Por otra parte, el reglaje en inclinación de la banqueta de los asientos delanteros se incluye de serie, lo que evita que los muslos queden suspendidos en el aire (ángulo demasiado bajo) o sufran una presión excesiva (ángulo demasiado alto). La posición elevada y adelantada de la palanca de cambios, tanto en las versiones con cambio automático como manual, hace que el movimiento de la mano entre el volante y la palanca sea más rápido y sencillo. La posición del mando HMI y el posavasos, unida a la mayor longitud del reposabrazos central, aporta estabilidad, comodidad y confort durante la conducción. 

 

Interfaz hombre-máquina (HMI). La pantalla Head Up Display, los relojes y la pantalla central se han diseñado con el fin de presentar la información de manera más clara y sencilla. La tipografía se ha homogeneizado y ahora es más legible y coherente. El Mazda CX-30 cuenta con una amplia pantalla central de 8,8 pulgadas que se maneja de forma sencilla e intuitiva con el mando HMI. Mazda ha estudiado el comportamiento humano y lo ha aplicado al campo de la ingeniería kansei. Como resultado, todos los mandos tienen un tacto uniforme, con independencia de que se accionen pulsando, tirando, conmutando o girando. La satisfacción del conductor se extiende incluso al tacto físico de los interruptores y controles. 

 

La disposición de los mandos del volante del Mazda CX-30 combina el uso de pulsadores y conmutadores. El manejo de los mandos, que pueden identificarse al tacto, resulta totalmente intuitivo, puesto que existe una correlación entre la dirección de movimiento y la función de cada mando. En Mazda, el diseño de las indicaciones de alerta tiene el objetivo de transmitir de manera sencilla y precisa información importante acerca de cada situación concreta. 

 

Esto se consigue, en parte, asignando funciones claramente diferenciadas a los indicadores de alerta visuales y sonoros. Por un lado, se utilizan sonidos para llamar la atención del conductor o para graduar el nivel de urgencia; por otro, las pantallas describen la situación y el modo de resolverla. Por ejemplo, las alertas sonoras pueden emitirse por los altavoces delanteros o traseros. Por su parte, la redacción de los mensajes de pantalla se ha estudiado cuidadosamente para que cualquier conductor los entienda sin esfuerzo. 

El objetivo último es ofrecer a los conductores una sensación inmediata de seguridad. 

 

 

 

Visibilidad y campo de visión. El diseño del puesto de conducción del Mazda CX-30 tiene en cuenta la capacidad inconsciente de las personas para reconocer ejes espaciales y para calcular distancias y velocidades mientras se mueven por un determinado espacio. 

Por ejemplo, la línea de la cintura que recorre la sección superior de las molduras de las puertas y las líneas de la consola central siguen la trayectoria de las marcas de la carretera. Las líneas del voladizo del cuadro de instrumentos se extienden hacia adelante en dirección al punto hacia el que convergen las marcas viales. Todos estos ejes potencian la conciencia espacial del conductor. Gracias a este diseño general, los conductores pueden valorar mejor las distancias y velocidades relativas, y el Mazda CX-30 resulta fácil de conducir. 

La posición del conductor es relativamente elevada, para ofrecerle un campo de visión claro y despejado que le ayude a concentrarse en la carretera o en el tráfico denso de la ciudad. 

 

La anchura y la forma de los pilares A se han configurado a partir de las conclusiones de estudios sobre el comportamiento humano que indican que un conductor puede mantener una visión continua de un objeto a condición de que pueda seguirlo con cualquiera de los ojos, incluso aunque la visibilidad se vea impedida momentáneamente. Por eso, el pilar A reduce los ángulos muertos frontales a la izquierda y a la derecha, lo que permite que el conductor pueda detectar más fácilmente peatones u obstáculos potenciales sin perder una postura de conducción natural. La forma del pilar C proporciona una visibilidad óptima a través de las ventanillas de custodia traseras. Cuando el conductor mira hacia atrás, las ventanas de las puertas traseras y las ventanillas de custodia le permiten ver los vehículos que están situados en la diagonal trasera, lo que aporta seguridad en los cambios de carril o en las maniobras marcha atrás para aparcar. 

 

Mazda Connect. El Mazda CX-30 ha adoptado la última versión del sistema Mazda Connect, con mejoras muy significativas en términos de seguridad y facilidad de uso. Por ejemplo, se ha incrementado su capacidad de proceso y se ha optimizado el software hasta el punto de reducir a la mitad el tiempo de arranque de la pantalla del sistema de comunicación y entretenimiento. El navegador, por ejemplo, se activa casi instantáneamente, en cuanto se enciende el contacto. También se han hecho grandes avances en la calidad de imagen y sonido del Mazda CX-30, gracias a la digitalización de la transmisión de las señales de la cámara y el sistema de sonido. Ahora, se pueden reproducir en la pantalla central vídeos almacenados en una memoria USB.1 De serie, el sistema Mazda Connect es compatible con Apple CarPlay® y Android Auto™ a través de USB. Entre las mejoras de la interfaz HMI destaca la mayor coherencia de las operaciones básicas en todos los menús. Los menús están organizados en listas verticales; el usuario gira el mando HMI para desplazarse y lo pulsa para seleccionar elementos. Las funciones de navegación han incorporado tecnologías avanzadas, como el sensor giroscópico 3D o la función de búsqueda predictiva One-Box Search, con la que se pueden buscar destinos introduciendo tan solo palabras clave, igual que en internet.

 

 

MOTOR DIÉSEL 1.8 L. SKYACTIV-D El motor diésel limpio del Mazda CX-30 ofrece unas cifras excelentes de consumo y emisiones, con un nivel de prestaciones sobresaliente. Desarrolla 116 CV a 4.000 rpm y un par máximo de 270 Nm entre 1.600 y 2.600 rpm. Su consumo promedio de combustible es de 5,1-6,6 l/100 km (WLTP) y sus emisiones de CO2 oscilan entre 135 y 173 g/km (WLTP)1. El motor diésel 1.8 Skyactiv-D cuenta con unos piezoinyectores multiorificio de respuesta ultrarrápida que hacen posible una combustión rápida multietapa. Ofrece una combinación de eficiencia, funcionamiento silencioso y emisiones más limpias que ofrecen suavidad, altas prestaciones y muy buenas cifras de consumo en condiciones de conducción reales. La combustión rápida multietapa emplea una secuencia rápida de inyecciones de combustible a alta presión cuando el pistón se encuentra cerca de su punto muerto superior, para quemar el combustible de forma continua en un tiempo más corto. La cantidad de combustible de cada una de las inyecciones se controla con precisión, con el fin de evitar variaciones bruscas en la velocidad de liberación de calor durante la combustión inicial; de este modo se reduce la detonación. 

 

El motor de gasolina 2.0 Skyactiv-G más avanzado de Mazda desarrolla 122 CV a 6.000 rpm y un par máximo de 213 Nm a 4.000 rpm. Ofrece un consumo promedio de combustible de 6,2-7,3 l/100 km (WLTP) y unas emisiones de CO2 de 141-165 g/km (WLTP)2. Se ha optimizado la geometría de los pistones y el puerto de admisión. También hace uso de una inyección directa de combustible en varias fases, una válvula eléctrica de control de refrigerante y desactivación de cilindros. Todo ello le proporciona mayores prestaciones, consumos más ajustados y menores emisiones. Esta unidad también se encuentra asociada al sistema Mazda M Hybrid, que aporta mejoras adicionales en el consumo y el placer de conducción. 

 

El sistema de desactivación de cilindros apaga dos de los cuatro cilindros del motor en situaciones de carga baja; por ejemplo, cuando el coche circula en llano a velocidad constante. Los dos cilindros que se apagan son los de los extremos, con ello se incrementa la carga de los otros dos haciendo que funcionen en un rango más eficiente. Se aplica un control preciso del volumen de admisión de aire, la inyección de combustible y la sincronización del encendido, para que las transiciones entre el funcionamiento con dos y cuatro cilindros resulten fluidas e imperceptibles. Como resultado, se reduce el consumo de combustible a velocidad de crucero constante. 

 

 

EL MOTOR REVOLUCIONARIO DE MAZDA. Introducción Uno de los principales capítulos de la estrategia de desarrollo tecnológico a largo plazo de Mazda, denominada “Zoom-Zoom sostenible 2030”, es la necesidad de reducir de forma significativa las emisiones de CO2. La compañía ha asumido el compromiso de reducir sus emisiones medias totales de CO2 de la extracción al consumo en un 50% con respecto a los niveles de 2010 para el año 2030, y del 90% para 2050. 

 

En Mazda creemos en múltiples soluciones para reducir eficientemente las emisiones de CO2 del parque móvil. Actualmente, dos tercios de la producción eléctrica mundial se basan en el uso de combustibles fósiles. Por ello, Mazda opina que la premisa que considera que las emisiones de un vehículo eléctrico son nulas es errónea. 

 

 

De hecho, cuando se convierten a un valor “well-to-wheel” (de la extracción al consumo), las emisiones medias de CO2 de un vehículo eléctrico pueden ser bastante cercanas a aquellas de un vehículo convencional en algunas regiones, dependiendo del mix energético del que proceda la electricidad que consume. Como la mayoría de los vehículos estarán total o parcialmente alimentados por motores de combustión interna por muchos años venideros, las mejoras realizadas en dichos motores favorecerán la reducción de emisiones total, simplemente por el número de vehículos que se beneficien de ello. Mazda ha estudiado cómo reducir de manera notable las emisiones de CO2 de los motores de gasolina desde el análisis de los factores de control asociados a la química y la física de la combustión. 

 

Así, el motor Skyactiv-X utiliza un método de combustión exclusivo de Mazda denominado “encendido por compresión controlado por chispa” (SPCCI) y representa el segundo paso de Mazda en el desarrollo de un propulsor de gasolina con un mecanismo ideal de combustión interna. El desarrollo del encendido por compresión controlado en los motores de gasolina es un proyecto en el que los ingenieros llevan mucho tiempo trabajando. Skyactiv-X es un motor revolucionario, único de Mazda, que utiliza un encendido por chispa para controlar el encendido por compresión, con mejoras sorprendentes en distintos y muy importantes aspectos del rendimiento.

 

Las ventajas del encendido por chispa del motor de gasolina (elasticidad a altas revoluciones y emisiones más bajas) y del encendido por compresión del diésel (mejor respuesta inicial y menores consumos) se han fusionado en un motor que reúne lo mejor de todas las tecnologías. Mazda considera que todavía existe un amplio margen de evolución para el motor de combustión interna y que esta tecnología tiene potencial para hacer una aportación de primer orden a la conservación del medio ambiente. En línea con la visión corporativa de Mazda de proteger nuestro hermoso planeta y, al mismo tiempo, enriquecer las vidas de las personas a través del placer de conducir, la marca tiene previsto seguir trabajando en su búsqueda del motor de combustión ideal. Tecnología de encendido por compresión controlado por chispa (SPCCI) 

 

  • El nuevo Skyactiv-X de 2,0 litros de Mazda es el primer motor de gasolina de producción en serie que utiliza las ventajas del encendido por compresión propio del diésel.
  • 1 • La clave de su funcionamiento es el empleo de una mezcla muy pobre de aire y combustible con una combustión muy eficiente en términos de consumo y emisiones. De hecho, la mezcla que utiliza es de 2 a 3 veces más pobre que la de los motores convencionales de gasolina actuales. Contiene tan poco combustible que no es posible la ignición con un motor normal de bujías. 
  • • Mazda ya utiliza relaciones de compresión muy altas en sus actuales motores de gasolina Skyactiv con el objetivo de reducir el consumo. Eso propició la idea de elevar aún más la relación de compresión hasta el punto de que el encendido de combustible se produjera por simple compresión. 
  • • Varios fabricantes han probado con anterioridad este concepto de encendido por compresión de carga homogénea (HCCI). Sin embargo, ninguno ha conseguido que el encendido por compresión de una mezcla pobre resulte utilizable en un intervalo amplio de funcionamiento del motor. 
  • • La novedosa solución que propone Mazda es el encendido por compresión controlado por chispa SPCCI (Spark Controlled Compression Ignition), en el cual el motor alterna de forma fluida entre la combustión convencional y el encendido por compresión, utilizando una bujía para iniciar ambos tipos de combustión de diferentes maneras. 
  • • Funciona del modo siguiente: en el modo SPCCI, un proceso de inyección fraccionada crea dos zonas diferenciadas de mezcla aire-combustible dentro de la cámara de combustión. 
  • • Primero, una mezcla muy pobre de gasolina-aire se inyecta en la cámara de combustión durante la carrera de admisión, entonces una zona de combustible pulverizado se inyecta directamente con precisión alrededor de la bujía durante la carrera de combustión. 
  • Con todo, como la relación de compresión es muy alta (16,3:1), la primera inyección de combustible está en el límite de la combustión espontánea. Para que la mezcla se encienda en el momento correcto, se genera un núcleo más rico de combustible pulverizado directamente en torno a la bujía. Cuando se produce la chispa, se enciende la zona de mezcla rica en combustible. Con ello, aumenta la presión y la temperatura en la cámara de combustión hasta el punto de producir una combustión rápida de todo el volumen. 
  • • La tecnología SPCCI mejora los consumos en prácticamente todo el rango de funcionamiento del motor, con la excepción de los arranques en frío, las fases iniciales de calentamiento y las cargas muy altas. En esas condiciones, el motor pasa inmediatamente al modo normal, y quema una mezcla “estequiométrica” de gasolina y aire al 14,7:1. 
  • • Como la tecnología SPCCI es tan estable —a diferencia del HCCI—, actúa en un rango más amplio del motor. En otras palabras: el motor puede funcionar en un modo particularmente eficiente durante un porcentaje más alto del tiempo. 
  • • Como resultado, la entrega de par es aproximadamente un 10% más alta que en el motor Skyactiv-G de 165 CV y el consumo también resulta radicalmente mejor. 
  • • El encendido SPCCI fusiona las ventajas de todas las tecnologías de los motores actuales. Tiene características sobresalientes de potencia, aceleración y bajas emisiones, lo que hace del Skyactiv-X una opción realmente interesante. El motor de gasolina 2.0 Skyactiv-X del Mazda CX-30 se encuentra disponible con transmisión manual Skyactiv-MT o transmisión automática Skyactiv-Drive, ambas de seis velocidades. Igualmente, se presenta en versiones con tracción delantera y tracción total. Incorpora además la tecnología Mazda M Hybrid, con la que desarrolla 180 CV a 6.000 rpm y un par máximo de 224 Nm a 3.000 rpm. Ofrece un consumo promedio de combustible de 5,9-7,0 l/100 km (WLTP) con unas emisiones de CO2 de 133-160 g/km (WLTP)1. 

 

SISTEMA MAZDA M HYBRID. Las versiones de gasolina del Mazda CX-30 han adoptado de serie el sistema inteligente Mazda M Hybrid. Este sistema híbrido ligero, compacto y eficiente, utiliza un generador reversible integrado (ISG), accionado por una correa y una batería de ion litio de 24 V. 

Aporta un ahorro adicional a través del reciclaje de la energía recuperada durante la deceleración, que se emplea para alimentar el ISG, funcionando como un motor eléctrico, que asiste al motor principal. 

 

El ISG convierte la energía cinética recuperada en electricidad y la almacena en la batería de ion litio. Este sistema utiliza un convertidor DC/DC para transformar la tensión hasta el nivel necesario y suministrarla a los componentes eléctricos del coche. El empleo del generador ISG accionado por correa también proporciona un tacto de conducción más refinado, ya que permite al sistema aportar asistencia a la propulsión y ayuda al motor a volver a arrancar más rápido y silenciosamente después de que lo haya parado el i-Stop. La batería de ion litio va montada en los bajos del vehículo para no restar espacio del interior ni del maletero. 

 

Al mismo tiempo, esta ubicación ayuda a optimizar la distribución del peso y contribuye a la seguridad en caso de colisión. El Sistema Mazda M Hybrid de control de frenado electrónico mezcla suave y dinámicamente la electricidad y las fuerzas de fricción de frenado para maximizar ambos: la parada del motor y la eficiencia en la recuperación de la energía. 

 

No sólo ofrece altos niveles de estabilidad en distancias cortas de frenado, sino que además transforma la fuerza del frenado en energía útil, obteniendo una mayor reducción de emisiones de CO2. El sistema de control de frenado electrónico está también diseñado para volver a una fricción de frenado enteramente mecánica en el caso en el que el sistema falle.