Cinco preguntas a Jaime Puig, Director de SEAT Sport

Ya se han fabricado 178 unidades del SEAT León Cup Racer. La competencia es enorme y solo vale ser los mejores. “El concepto del SEAT León Cup Racer se impone en el mundo de la competición”

La tercera temporada de la SEAT León Eurocup llega a su ecuador, ¿cuál es tu valoración?

“Muy positiva. Hemos vuelto a crear un campeonato que despierta expectación, hay emoción y una gran competitividad. Además tenemos un coche que es compatible con otros campeonatos, y para nosotros, la presencia en el TCR International Series es prioritaria, pero también competimos en los diferentes TCR Nacionales y en otros campeonatos de gran importancia, como el ETCC y las carreras de las 24 Horas Series y las VLN”.

El SEAT León Cup Racer ha evolucionado desde el punto de vista técnico esta temporada, ¿cómo ha sido la acogida de los pilotos?

“Muy buena. Los pilotos de la Eurocup están encantados, porque tienen un coche de mayores prestaciones; y los que compiten en otros campeonatos lo están mucho más, porque el coche, que nació para la Eurocup, se ha puesto al día para luchar frente al resto de las marcas. Hemos trabajado mucho en la aerodinámica, se ha reforzado y aumentado la fiabilidad, y como curiosidad, ofrecemos dos opciones para la caja de cambios: la DSG y la secuencial de Sadev”.

¿Cuál es la clave para que SEAT se involucre en competición?

“SEAT ha demostrado que se puede hacer un turismo muy rápido y muy de carreras derivado de un coche de serie. La mayoría de las piezas son de serie, pero la sensación y el resultado es el de pilotar un coche de carreras. Hemos tenido la suerte de que importantes promotores, como los del TCR, han apoyado la idea y el concepto del coche, y esto está atrayendo a casi todas las marcas. Para una marca es muy importante poder desarrollar un coche único que sirva para competir en muchos campeonatos, y no al contrario. Gracias a esto podemos ajustar mucho más los precios, mejorar la calidad del trabajo y atender bien a los clientes… Por todo ello ya hemos construido 178 unidades del SEAT León Cup Racer, en solo dos años y medio de producción, desde mediados de 2014, porque hasta ese momento solo habíamos fabricado los treinta coches destinados a la Eurocup. Por suerte para nosotros esto cambia cada semana, porque vendemos coches en todas partes del mundo y pronto superaremos las doscientas unidades. SEAT Sport recibe las carrocerías desde la fábrica de Martorell, la adaptamos para la competición, y hacemos los refuerzos necesarios e incluimos los elementos de competición y seguridad. Son 120 horas de soldadura. Luego se devuelve la carrocería a la fábrica para que pase todos los procesos, tal y como los pasa cada SEAT León de serie. Después recuperamos la carrocería y montamos el coche de competición por completo, para lo que necesitamos unas 180 horas de trabajo. Cuando está acabado, Jordi Gené (o si él no puede, alguno de nuestros pilotos), lo prueba en circuito para comprobar que todo está bien antes de entregarlo a su dueño. Hoy la plantilla de SEAT Sport es de treinta y ocho personas, pero para terminar un coche necesitamos la colaboración de proveedores y técnicos, con lo que la plantilla normal a pleno rendimiento roza el centenar de personas”.

Fuente: Seat, área de Prensa